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Mostrando entradas de enero, 2008

Camino hacia el pasado

Después de un tormentoso juicio en defensa de un asesino, Emily decide tomarse unos días de descanso en Spring Lake, localidad costera en la que vivieron sus antepasados, cuya casa acaba de comprar.Pero nada más llegar, en el jardín de su casa, unos obreros encuentran un esqueleto... bueno, dos.Se descubre así una serie de crímenes relacionados con extrañas despariciones ocurridas un siglo atrás...
¿Quieres saber más?"Camino hacia el pasado" Mary Higgins Clark

La isla del tesoro

A la posada del Almirante Benbow llega un día el capitán billy bones, marinero borrachín y pendenciero. Huye de alguien: un hombre con una sola pierna. Después de una disputa con un mendigo ciego, muere de modo repentino.
Jim Hawkins y su madre, dueños de la posada, buscan entre sus pertenencias el dinero que les debe por el alojamiento, y encuentran el viejo mapa d euna isla en la que el capitán Flint enterró un tesoro.
Un caballero y un médico amigo de la familia deciden con Jim fletar un barco para buscar el tesoro. El caballero viaja a Bristol para preparar el barco y contrata la tripulación que les acompañará, entre ellos un cocinero con una sola pierna....
¿Quieres saber más? R. L. Stevenson "La isla del tesoro"

¿Por qué escribí "¡Buenos días, princesa!"?

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Todo empezó hace unos años. Estaba de vacaciones en el Puerto de Pajares en Asturias. Un día bajé a la piscina de un pueblo de León. La piscina municipal no era muy grande pero estaba bien cuidada. Antes de bañarme, metí un pie en el agua para saber con que temperatura me iba a enfrentar: ¡Helada! Saqué el pie medio morado. Demasiada fría para mí, mujer criada en el Mediterráneo, y decidí prescindir del baño de agua que sustituí por uno de sol. Pero allí tumbada, veía a los lugareños entrar y salir, jugar y tirarse de cabeza sin el menor reparo, y comencé a decirme: -¿No vas a ser capaz de bañarte? ¿Tienes miedo, cobarde?
Los reproches me hirieron el orgullo y diez minutos antes de irme, me bañé. Para evitar el infarto, entré en el agua despacio y nadé todo lo que pude. Regresé a Madrid y enseguida me constipé. Los síntomas catarrales aumentaron poco a poco y el día 2 de agosto acabé en la cama con 39º y una neumonía. Después de 15 días en la cama sin moverme, fui capaz de sostener…